Soy una puta. No me importa. He llegado a aceptarlo, y tú también lo harás. No soy una de esas chicas que piensa que es demasiado simple, demasiado gorda, demasiado delgada, demasiado vergonzosa… no, no tengo ese tipo de suerte. Soy la chica que sabe que es buena para todos. —Denver.
Una reputación de mujeriego con corazón de oro tiende a precederme. Pero, no suelo estar con chicas con problemas, eso es hasta esta chica. Es est…
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