Nunca lo había olvidado... al chico que aún no conocía.
Griffin Quinn era mi amigo por correspondencia de la infancia, el niño británico que no podría haber sido más diferente a mí. Con los años, a través de cientos de cartas, nos hicimos mejores amigos, compartimos nuestros secretos más profundos y oscuros, y formamos una conexión que jamás pensé que podría romperse.
Hasta que un día lo hizo.
Y entonces, de la nada, llegó una c…
Hasta que un día lo hizo.
Y entonces, de la nada, llegó una c…










